El instrumento de consulta por antonomasia para abordar el contenido de un archivo es, sin duda, su guía general. En el ámbito internacional éste es reconocido como un valioso apoyo para la investigación cuyo propósito es ofrecer el panorama general de los conjuntos documentales resguardados, generalmente dividido por fondos, secciones o series y enriquecido con la exposición cronológica del productor de la información y el listado de los correspondientes inventarios y catálogos. Por ello, el Archivo General de la Nación (AGN) debía actualizarse. Ahora ofrecemos esta nueva versión, que supera ampliamente ese concepto tradicional de guía general. Se trata, expresado con más propiedad, de un sistema de descripción y consulta de archivos en el cual queda contenida.

Nuestro acervo es heredero de una tradición de larga data. En efecto, en el caso del Archivo General de la Nación se trata de la elongación institucional de la memoria histórica de México, que inicia con el Archivo de la Nueva España impulsado por el Virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco de Padilla y Horcasitas, Segundo Conde de Revillagigedo, punto de partida del Archivo General y Público de Nación concebido por Lucas Alamán como preámbulo de la república. Por otra parte, durante las diferentes épocas por las que ha pasado nuestro acervo nacional, se han elaborado guías e inventarios para profundizar en temas específicos.

Así, el antecedente más antiguo del que se tiene memoria es el Inventario general por mayor del Archivo de la Secretaría de Cámara del Virreinato de la Nueva España, arreglado en el gobierno virreinal en 1790. Otro antecedente magnífico del periodo independiente y piedra de toque de la memoria histórica de México es el primer Inventario de las Nueve Salas del Archivo General y Público de la Nación, elaborado al iniciar la República restaurada en 1867, por su director, Juan de Dios Domínguez.

En los tiempos recientes, podemos citar, entre otros, el repertorio denominado “Notas para un inventario” elaborado por Masase Sugawarah en el transcurso de 1966 a 1979. Igualmente se deben mencionar los inventarios de ramos, guías e índices actualizados al mes de marzo de 1978, de María Cristina Urrutia. Por otra parte, con motivo del histórico traslado del Archivo General de la Nación al antiguo Palacio de Lecumberri, se elaboró en 1982 la Guía General de sus fondos. Más tarde, Leonor Ortiz Monasterio, a la sazón directora general de esta institución publicó la Guía General integrada por 322 grupos documentales conformados hasta 1988 y editado en 1990, lo que representó un importante esfuerzo para difundir los contenidos de este repositorio. Cabe decir que en 1998 se desarrolló la aplicación informática conocida como Argena II, que contenía alrededor de 370,000 referencias de los 115 grupos documentales novohispanos, que componían el instrumento.

En año de 2002 la mencionada Guía General fue publicada en la página de Internet de la institución, si bien, entonces estaba hospedada en el servidor de la UNAM. Al iniciar esta administración en 2003, se trasladó al servidor de la Secretaría de Gobernación.

Posteriormente, en 2004 se desarrolló la primera versión informática del Sistema de Descripción Documental, cuyo fundamento de operación se basa en la norma internacional de descripción archivística ISAD(G), y se trasvasaron los datos para iniciar así su operación. El esfuerzo conjunto de las direcciones del Archivo Histórico Central y de Tecnologías de la Información, permitió iniciar la elaboración de la Guía simple de archivos solicitada en los “Lineamientos generales, para la organización y conservación de los archivos de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal” previstos en el artículo 32 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental. Las tareas conjuntas incluyeron la actualización de los campos obligatorios de la ISAD(G), y los requeridos por el dispositivo jurídico reglamentario. Es así como a finales de 2004 se publicó tal instrumento en la página del AGN.

En el año 2005 el Archivo Histórico Central trabajó en la reclasificación de los grupos documentales de la Guía publicada en 1990, para convertirlos en 740 fondos, subfondos, secciones, subsecciones y series, pues los grupos documentales carecían de clasificación multinivel especificada en la norma internacional de archivos. Esta taxonomía del AGN, es la que ahora prevalece.

Durante 2006 en la estructura referida se amalgamó la descripción de volúmenes, expedientes y documentos provenientes de: Argena II, 15 bases diversas de datos, algunas bases parciales de los Fondos de Investigaciones Políticas y Sociales (Galería 2), así como un cuarto de millón de expedientes descritos recientemente sobre el Indiferente Virreinal. De esta manera, la gran base de datos actual cuenta con más de un millón de registros de todos los niveles de descripción, tres veces más que en 1998. Es importante recordar que en su oportunidad la información de Argena II y las 15 bases antes mencionadas no se describieron con base en la norma ISAD(G), en consecuencia requieren ser complementadas. Esta es una tarea pendiente.

Otro esfuerzo por hacer es la publicación en la página institucional de las imágenes digitalizadas en 2002 y en 2006, si bien, las primeras, como es sabido, tienen deficiencias de calidad. Empero, el próximo año se podrán consultar unas y otras, asociadas a su descripción en nuestra Nueva Guía General en línea.

Lo que ahora se ha logrado, además de los avances informáticos actuales y los de próximo lanzamiento, es tener un instrumento único de consulta apegado a las normas internacionales, de suerte que se consolide la información de inventarios catálogos e imágenes de diferentes épocas. Este es un nuevo inicio. En el futuro se deberá actualizar el instrumento de consulta periódicamente, tanto en línea, como en la edición de dispositivos de almacenamiento portátiles, para mayor comodidad del investigador. Por ello, el cúmulo de información interrelacionada aquí reunido sólo podía publicarse electrónicamente. El DVD puesto a disposición del público permitirá hacer ediciones periódicas para comodidad de los usuarios, independientemente de mantener la información en línea por medio de la página Internet del AGN(www.agn.gob.mx).

Estamos conscientes de que este dispositivo es perfectible. No sólo por errores ortotipográficos, sino de otro carácter. La cooperación de los investigadores de este importante repositorio, es fundamental para mejorar su instrumento de consulta por excelencia. Por ello, se les invita cordialmente a dar aviso de los problemas encontrados al correo electrónico:guiageneralAGN@segob.gob.mx