FICHA

El grito de Independencia, 1810

En la madrugada del domingo 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo y Costilla acudió al atrio de la iglesia de su parroquia en el pueblo de Dolores, seguido de un grupo de insurrectos. A esa hora llamó a misa y exhortó a los asistentes “a que se uniesen con él, y le ayudasen a defender el reyno porque querían entregarlo a los franceses: que ya se había acabado la opresión: que ya no había más tributos: que los que se alistasen con caballos y armas les pagaría a peso diario y los de a pie a quatro reales [...] Todo esto pasó desde las cuatro de la mañana del día diez y seis que llegó a Dolores, hasta las once de la misma mañana [...]”

Tercera pregunta de la declaración de Juan Aldama en Colección de documentos de J. E. Hernández Dávalos, t. I, pp. 65 y 66.