Juicios
que emite el Santo Oficio de la Inquisición
contra José María Morelos y Pavón, 1815
El
22 de noviembre de 1815 el promotor fiscal del Santo Oficio de
la Inquisición de México dirigió este documento
al virrey de la Nueva España.
Después
de mencionarle que a partir de “las eficaces providencias
del excelentísimo señor virrey de este reino,
se ha conseguido el arresto del perverso cabecilla de la desastrosa
rebelión de este reino, cura que fue de Carácuaro
Don José María Morelos”, el fiscal del Santo
Oficio consideró que el preso no sólo era sospechoso
de herejía, sino un verdadero hereje, y en ese estado
debía ser castigado conforme al “Capítulo
Canónico”.
Para
asegurar esta afirmación, el fiscal señaló
varias de las culpas acumuladas por Morelos, entre ellas que
“suscribió el Decreto Constitucional hecho en Apatzingán
el 22 de octubre de 1814, y como individuo de aquel ridículo
gobierno, lo mandó publicar el 24 del mismo en compañía
de Liziaga y Cos”, siendo que ese decreto, y otras muchas
proclamas firmadas por él estaban proscritas por el
Santo Oficio.
El
fiscal ofreció al virrey despachar en una semana la causa
de fe contra José María Morelos, preso en las
cárceles secretas del Santo Oficio. Entre otras sugerencias
consideró que el caso debía ser tratado en consulta
entre varias autoridades.
Historia,
vol. 588, exp. 6.