FICHA

Manifiesto de Ignacio Aldama antes de ser fusilado, 1811

El día previo a su fusilamiento (18 de junio de 1811) Ignacio Aldama, estando en capilla, escribió este manifiesto. Se dirigió a Dios, se confesó, solicitó que se le concediera la gracia a la hora de la muerte e hizo alusión a la insurrección que “ha ocasionado en el reino tan grandes desgracias, desórdenes y perjuicios al Estado, á nuestros hermanos los europeos, á los mismos criollos y á sus inocentes familias”; se arrepintió de sus errores y delitos, expresó que no pudo menos “en el trance de la muerte en que me hallo, que confesarlos, llorarlos, detestarlos y aborrecerlos: suplicando á todos cuantos por mi causa, directa ó indirectamente hubieren recibido algún perjuicio espiritual ó temporal; á cuantos he injuriado y calumniado, tanto europeos como criollos, especialmente á los señores sacerdotes, á los santos y venerables religiosos de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Cármen, á los señores arzobispos y obispos del Señor, á los señores inquisidores, á los rectos y justos tribunales y magistrados, y á todas las clases del estado, me perdonen por amor de Dios, y que quemen y despedacen cuantos papeles se encuentren mios [...]”

Hernández y Dávalos, J.E., Colección de Documentos para la Historia de la Guerra de Independencia de México de 1808 a 1821, México, José María Sandoval, Impresor, 1878. t. 2, Documento núm. 232, pp. 490-491 (Biblioteca de “El Sistema Postal de la República Mexicana”).