Original.
Convocatoria de José María Morelos y Pavón
para la instalación del Soberano Congreso de Chilpancingo,
1813
La
ilustración de los habitantes del reino y la dolorosa experiencia
de que las armas de la Nación padecen con frecuencia tal
retroceso que casi las deja lánguidas y en inacción,
siendo nuestros anhelos que cubran las provincias con la rapidez
de un nublado y brillen de tal suerte en contorno de nuestros
enemigos, que cuando no los destrocen a lo menos los acobarden
e intimiden, ha obligado a todo buen patriota a meditar con la
más detenida reflexión sobre el origen de tan desgraciados
sucesos y tan poco conforme al grueso número de nuestras
tropas y a los deseos de la Nación; y después de
agotar los más sutiles discursos, no han hallado otra causa
que la reunión de todos los Poderes en los pocos indivduos
que han compuesto hasta aquí la Junta Soberana.
Agobiada ésta
con la inmensidad de atenciones a que debe dedicarse, se hallaba
enervada para poder desempeñar todos y cada uno de los
grandes objetos a que debían consagrarse sus tareas.
Persuadido el Reino todo de esta verdad, ha exigido de mí
con instancia repetida la instalación de un nuevo Congreso
en el que, no obstante ser más amplio por componerse
de mayor número de vocales, no estén unidas las
altas atribuciones de la Soberanía. Por tanto, debiendo
acceder a sus ruegos, he convocado a todas las provincias de
las que tenemos ocupados algunos pueblos, designando el de Chilpancingo
y todo el mes de septiembre próximo, para la celebración
de un acto no menos útil que memorable y solemne.
Una
de las prerrogativas más propias de la Soberanía
es el Poder Ejecutivo o mando de las armas en toda su extensión.
El sujeto en que éste recayere, debe ser de toda la confianza
o la mayor parte de la Nación y miembros principales
de los que generalmente se han alistado en las banderas de la
libertad. Y para que su elección se haga patente a los
señores diputados del nuevo Congreso, y por su medio
a la Nación entera, votarán por escrito de coroneles
para arriba, cuantos estén en servicio de las armas,
de los cuatro Generales conocidos hasta ahora, el que fuere
más idóneo y capaz de dar completo lleno al pesado
y delicado cargo que va a ponerse en sus manos; remitiendo sus
sufragios a esta Capitanía General para presentarlos
unidos con los de los electores que por cada parroquia han de
concurrir [a la elección de] los señores diputados,
de cuya pluralidad de votos resultará legítimamente
electo el Generalísimo de las Armas y asentado
el Poder Ejecutivo, atributo de la Soberanía, partido
de los demás en ejercicio y enlazado con ellos en el
objeto y fin primario.
Y
para que llegue a noticia de todos, circulará éste
por todos los cuerpos de los Ejércitos Americanos.
[Dado
en el Cuartel General en Acapulco, a 8 de agosto de 1813. José
María Morelos].
Actas
de Independencia y Constituciones de México, exp. 1.