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| Introducción |
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En el Xlll Congreso Internacional
de Archivos, celebrado en Pekín, China, en
1996, se propuso un código
ético para los profesionales de la archívistica,
considerados como los responsables del control, cuidado,
custodia, conservación y administración
de los archivos. Este código de ética
sugiere lineamientos y pautas de conducta laboral
para lograr la excelencia y la confianza pública
en el quehacer de los archivistas.
Un
código de ética para archivistas debe
establecer normas de conducta para la profesión
archivística. Debe enseñar a los nuevos
miembros del oficio esas normas al tiempo que le
recuerde al archivista profesional sus responsabilidades,
para así inspirar la confianza del público
hacia esta profesión.
El
término “archivista”
que usamos en este código pretende incluir
a todos aquellos involucrados con el control, cuidado,
custodia, preservación y administración
de archivos.
Se
debe promover y alentar a las instituciones, y en
general a todos aquellos que brinden servicios archivísticos,
a adoptar políticas y prácticas que
faciliten la utilización de este código.
Este
código pretende proporcionar un marco ético
que sirva de guía a los miembros de este gremio,
y no brindar soluciones específicas a problemas
particulares.
Los
principios van acompañados de un comentario;
principios y comentarios en conjunto conforman este
Código de Ética.
La
implementación de este código depende
de la buena voluntad de las instituciones y asociaciones
archivísticas. Sugerimos que se realice un
esfuerzo formativo y que se establezcan los mecanismos
necesarios que sirvan de guía, en caso de
duda, para investigar conductas no éticas
y, de considerarse necesario, para aplicar sanciones.
El documento original fue redactado
en inglés.
Fuente: Consejo Internacional
de Archivos. |
| Código
de Ética |
01 |
El archivista debe proteger la
integridad del material archivístico y así garantizar
que éste continúe siendo una evidencia
confiable del pasado.
La obligación
primordial del archivista es la de preservar
la integridad de los documentos bajo su cuidado
y custodia. Para cumplir con esta tarea deben
considerarse los legítimos, aunque a veces
conflictivos, derechos e intereses de la institución
que ofrece el servicio, así como de los
dueños, de los protagonistas de los documentos
y de los usuarios del pasado, presente y futuro.
La objetividad e imparcialidad del archivista
es lo que aquilata su profesionalismo.
Sin importar de dónde
venga, el archivista debe resistir cualquier
tipo de presión que pretenda manipular
evidencias o distorsionar los hechos. |
02 |
El archivista debe valorar, seleccionar
y mantener los documentos archivados dentro de sus
contextos histórico, legal y administrativo,
respetando así el principio de procedencia,
preservando y haciendo evidentes las relaciones originales
de los documentos.
El archivista
debe actuar bajo los principios generales aceptados
por la práctica. Debe realizar sus tareas
y funciones de acuerdo con los principios de
la archivística, con respeto a la creación,
mantenimiento y disposición de documentos
activos y semiactivos, incluyendo los de carácter
electrónico y de multimedia; la selección
y adquisición de documentos para su custodia
archivística; el resguardo, preservación
y conservación de archivos bajo su cuidado,
y la catalogación, descripción
y publicación que hará accesible
el uso de esos documentos.
El archivista valora los documentos
de manera imparcial, basando su juicio en un
conocimiento profundo de las necesidades administrativas
y de las políticas de adquisición
de su institución. En cuanto sea posible
debe clasificar y describir los documentos seleccionados
para ser retenidos, de acuerdo con los principios
archivísticos (ante todo el principio
de procedencia y el principio de orden original).
Debe adquirir documentos de
acuerdo con los propósitos y recursos
de su institución. No puede buscar o aceptar
adquisiciones que hagan peligrar la integridad
o la seguridad de los documentos ya existentes;
debe cooperar para asegurar la preservación
de los documentos buscando el recinto adecuado
para los mismos.
El archivista debe esforzarse
por que regresen al país de origen los
documentos y archivos públicos tomados
en tiempos de guerra o de ocupación militar. |
03 |
El archivista debe proteger la
autenticidad de los documentos y asegurar que su
valor no sea alterado durante el proceso archivístico,
la conservación y el uso.
El archivista
se asegura de que el valor de los documentos,
incluyendo los electrónicos o de multimedia,
no sea alterado o maltratado a lo largo del proceso
archivístico de catalogación, valoración
y descripción, y durante la conser vación
y el uso.
Cada consulta de un documento
debe llevarse a cabo de acuerdo con criterios
y métodos cuidadosamente establecidos.
El reemplazo de originales
por otros formatos deberá hacerse a la
luz del valor legal, intrínseco y de contenido
de los documentos.
Hay que informar al usuario
cuando algún documento de acceso restringido
haya sido temporalmente removido de un archivo. |
04 |
El archivista debe asegurar el
acceso continuo y la inteligibilidad del material
archivístico.
El archivista
selecciona los documentos que deben ser conservados
o destruidos primordialmente para salvar el testimonio
de la actividad, de la persona o de la institución
que produjo y acumuló los documentos,
pero también debe tener en mente los cambios
en las necesidades de investigación.
Los archivistas
deben estar conscientes de que adquirir documentos
de origen dudoso, por más interesantes que
estos resulten, podría alentar el comercio
ilegal. Deben cooperar con otros archivistas y
con las instancias de procuración de justicia
involucradas en la captura de personas sospechosas
de robo de documentos de archivos. |
05 |
El archivista debe documentar y
justificar sus acciones con respecto al material
archivístico.
El archivista
se avoca a las prácticas correctas de
custodia de archivos a lo largo del ciclo vital
de los documentos y coopera con los generadores de la documentación para crear nuevos
formatos y prácticas de administración
documental. No sólo se preocupa de adquirir
nuevos documentos, sino que también se
asegura de que la nueva información y
los nuevos sistemas archivísticos sean
incorporados desde el inicio para preservar archivos
valiosos.
El archivista
que trata con los funcionarios encargados de la
transferencia documental, o con los dueños
de los documentos, debe tomar decisiones justas
considerando, cuando esto sea posible, su autoridad
para transferir, donar o vender, así como
los acuerdos económicos y sus beneficios,
los planes para su procesamiento, los derechos
de autor y las condiciones de acceso.
El archivista
debe llevar un registro permanente que dé cuenta
de los accesos, de la conservación y de
todo el trabajo archivístico realizado. |
06 |
El archivista debe promover el
acceso más amplio posible al material archivístico
y ofrecer un servicio imparcial a todos los usuarios.
El archivista facilita la búsqueda
de información creando métodos particulares
y generales para todos los documentos bajo su custodia.
Ofrece orientación imparcial
a todo usuario y emplea los recursos disponibles
para ofrecer las mejores opciones de servicios.
Desalienta
las restricciones absurdas o excesivas para el
acceso y el uso de los documentos, pero puede
sugerir o aceptar como condición para
la consulta, restricciones claras y previamente
establecidas de duración limitada. Debe
observar celosamente y aplicar imparcialmente
todos los acuerdos hechos al momento del préstamo,
pero en su afán por conseguir la liberalización
del acceso a los documentos y a la información,
estará pendiente para renegociar las condiciones,
de acuerdo al cambio de los tiempos y las circunstancias.
El archivista
responde cortésmente y con ánimo
de ayudar al usuario, a todos los requerimientos
razonables en torno a los acervos, y promueve el
mayor uso posible de estos, cuidando siempre de
cumplir con las políticas institucionales,
la reservación de los acervos, las consideraciones
legales, los derechos individuales y los acuerdos
establecidos con el donante. Explica las restricciones
pertinentes a los usuarios potenciales y las aplica
equitativamente. |
07 |
El archivista debe respetar el
acceso y la privacidad actuando dentro de los límites
de la legislación pertinente.
El archivista
cuida que la privacidad personal, corporativa
y la seguridad nacional sean protegidas sin por
ello destruir información, especialmente
en el caso de los documentos electrónicos
para los que la puesta al día y la eliminación
de los mismos es una práctica común.
Tiene que respetar la privacidad de los autores
y de los individuos que aparecen en los documentos,
especialmente de aquellos que no tuvieron ni
voz ni voto en la manera en la que se iba a disponer
de los materiales. |
08 |
El archivista debe utilizar la
confianza depositada en él para el bien común
y evitar usar su posición privilegiada para
beneficio propio o de otros.
El archivista
debe evitar las actividades que perjudiquen su
integridad profesional, su objetividad o imparcialidad.
No puede beneficiarse económicamente o
de ninguna otra forma a título personal
en detrimento de las instituciones, los usuarios
o los colegas.
El archivista no puede hacer
acopio de documentos originales en su área
de responsabilidad ni participar en ningún
tipo de comercio con documentos. Tiene que evitar
cualquier actividad que a los ojos del público
pudiera generar la sospecha de que existe un
conflicto de intereses.
El archivista puede usar los
acervos de su institución para investigación
personal y publicaciones, siempre y cuando los
utilice en los mismos términos establecidos
para los demás usuarios que consultan
el mismo acervo. No puede revelar ni usar la
información obtenida gracias a su posición
sobre acervos de uso restringido. Puede revisar
y comentar sobre el trabajo realizado por otros
en el mismo campo, incluyendo el trabajo basado
en documentación de sus propias instituciones.
El archivista no debe permitir
a personas ajenas a la profesión interferir
en su trabajo y en sus obligaciones.
No debe permitir
que su investigación personal y sus publicaciones
interfieran en su adecuado desempeño profesional
o en la labor administrativa para la que fue contratado.
Cuando utilice
los acervos de su institución, el archivista
no deberá emplear su conocimiento sobre
los trabajos no publicados de otros investigadores
sin antes comunicar sus intenciones a los mismos. |
09 |
El archivista debe procurar la
excelencia profesional y la actualización
de sus conocimientos archivísticos de forma
sistemática y continua, compartiendo los resultados
de sus investigaciones y experiencia.
El archivista debe empeñarse
en desarrollar su conocimiento y capacidades profesionales
para contribuir al cuerpo de estudio de su gremio, asegurándose de que aquellos cuyo entrenamiento
o actividades supervisa, estén preparados
para llevar a cabo sus tareas de una manera
eficiente. |
10 |
El archivista debe promover la
conservación y el uso del patrimonio documental
de la humanidad trabajando de manera conjunta con
los miembros de su comunidad y con otros profesionales.
El archivista debe alentar la cooperación,
evitar conflictos con sus colegas de profesión
y resolver cualquier dificultad, con la promoción
del
cumplimiento de las normas archivísticas y
de ética. Debe cooperar con los miembros de
profesiones relacionadas bajo las bases de un mutuo
respeto y comprensión.
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