28 de mayo de 1915
Carranza expidió el decreto que facultó al gobierno
para declarar de utilidad pública los edificios destinados
a servicios municipales, establecimiento de mercados y cementerios
en toda población, centro industrial, fabril o minero en que
lo juzgara conveniente la comunidad a cuya jurisdicción pertenezcan.
Para tales efectos fue necesario adquirir los terrenos en concordancia
con los mandatos de la ley de expropiación respectiva. |