Textos didácticos

Carta de Emiliano Zapata a Francisco Villa, enero 11 de 1915, Tlaltizapán, Morelos


En octubre de 1914 Venustiano Carranza convocó a la convención donde debían reunirse los principales jefes revolucionarios. Sin embargo, no acudieron a ese llamado Francisco Villa ni Emiliano Zapata. La convención se trasladó a Aguascalientes y adoptó el nombre de esa ciudad en la que sí hubo representantes de estos dos generales. Ahí se acordó la pacificación y conciliación entre los revolucionaros.

La Convención de Aguascalientes se declaró soberana, aceptó la renuncia de Carranza como jefe del Ejecutivo y eligió en su lugar a Eulalio Gutiérrez Ortiz, quien nombró a Francisco Villa, jefe del ejército convencionista. El 6 de diciembre del mismo año, los generales Zapata y Villa entraron a la cuidad de México encabezando al grupo armado de la convención con 60 mil hombres perfectamente pertrechados.

Villa y Zapata convinieron combatir juntos. En Xochimilco establecieron una alianza entre las fuerzas militares del norte y del sur, en la que se asentaba lo siguiente:

a) Alianza militar entre la División del Norte y el Ejército Liberador del Sur; b) salvando los ataques que se hicieron en el Plan de Ayala a don Francisco I. Madero, aceptación por parte del general Villa y de la División del Norte, de ese Plan, en lo que se refiere al reparto de tierras; c) obligación a cargo del general Villa, por virtud de operar en la frontera Norte, de proporcionar elementos de guerra al general Zapata; d) compromiso solemne entre los dos jefes por el que, al triunfo de la Revolución, pugnarían por elevar a la presidencia de la República a un civil, identificado con la Revolución”¹.

En ese tiempo la comunicación entre estos dos revolucionarios fue constante y ambos se motivaban para seguir en la lucha. El 11 de enero de 1915, Zapata escribió a su “muy estimado compañero y amigo”: Villa, una misiva para dar respuesta a la carta recibida el 27 de diciembre de 1914. Zapata planteó una reunión próxima donde tendría la satisfacción de estrechar la mano del sincero compañero de armas e ideas liberales. La misiva está mecanografiada y concluye con la firma del general Zapata.

Sin embargo, los ataques de Obregón contra los convencionistas y las desavenencias de éstos con Eulalio Gutiérrez propiciaron la huida de éste y el ingreso, como presidente interino, del general Roque González Garza, quien instaló su gobierno en una zona dominada por Zapata: la ciudad de Cuernavaca.


¹Emilio Portes Gil, Autobiografía de la Revolución. Un tratado de interpretación histórica, México, INEHRM, 2003, p.190.
María Teresa Franco y Gloria Villegas Moreno, La revolución día a día. Así fue la Revolución, México, Consejo Nacional de Fomento Educativo-SEP, t. 7,1985.
AGN, Colección de documentos donados por el ex presidente José López Portillo, caja única, exp. INC-81-01.