Presentan en el AGN el libro Nuevo modelo de administración penitenciaria

El Nuevo modelo de administración penitenciaria busca hacer valer y vislumbrar lo establecido en el artículo 18 constitucional donde se advierte que: “el sistema penitenciario se organizará sobre la base del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte, como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley”, afirmó José Patricio Patiño Arias, autor del libro presentado el 16 de abril en la cúpula del Archivo General de la Nación.

   Luego de un breve recorrido por las instalaciones del recinto, encabezado por la directora general del AGN, Aurora Gómez Galvarriato, Patiño Arias dijo que la idea inicial del texto surgió por las visitas hechas a centros penitenciarios del país, donde prevalece la marginación y hacinamiento de los presos, “sitios en los que se trabaja con la condición humana, cercada por cuatro paredes y bajo un reglamento”.

   El autor del libro, quien también se desempeña como subsecretario del sistema penitenciario federal, dijo que en algunos casos la reintegración de los presos en la sociedad se orienta hacia el crimen organizado, como células que causan problemas; explicó que, aun cuando no buscó hacer un tratado del derecho penitenciario, por su formación como administrador público, sí propuso un modelo administrativo para comunidades en situación de marginación y miseria, tópicos que se observan en el sistema penitenciario y que se derivan del modelo establecido hace más de tres décadas.

   La traza histórica del nuevo modelo tiene su origen en sociedades tan antiguas como la griega; en México hay vestigios en comunidades prehispánicas, pero el interés principal se centra en “la clasificación de los presos, su reinserción, infraestructura, profesionalización del personal penitenciario y un sistema nacional de información penitenciaria”, que encuentra su génesis en el “casillero nacional de sentencias propuesto por Maximiliano de Habsburgo, retomado por Benito Juárez y modificado después como Registro Nacional de Información Penitenciaria por Adolfo Ruiz Cortines.

   La finalidad actual es “integrar el esfuerzo por homologar el sistema penitenciario, con un sentido de estandarización” para tener mayor capacidad de respuesta no de acción. Espero haberlos confundido porque de esa confusión nace una duda y de la duda la ciencia”, concluyó el autor.

   Por su parte Ricardo Sepúlveda Iguiñez, director del Centro Jurídico de Derechos Humanos, destacó que el autor propone un sistema penitenciario donde prevalecen los derechos humanos “porque apuesta por la justicia”; consideró que esto responde a la “situación de crisis y delincuencia en que vivimos”; es decir, un Nuevo Modelo de Administración Penitenciaria es un “instrumento para erradicar problemas de violencia, inseguridad y cambiar el paradigma penitenciario”.


   Iguiñez coincidió con una frase de Platón que versa “Los reclusos (al abandonar las cárceles) no tienen que ser iguales ni peores sino mejores”.

   Para Ricardo Sodi Cuellar, director de la Facultad de Derecho de la Universidad Anáhuac, la estructura de la obra se sustenta en las revoluciones de México que representan en la excarcelación de los presos un acto de libertad; agregó que “la historia del penitenciarismo, el sistema penitenciario en México, el análisis de la situación actual de la administración penitenciaria y los retos del sistema penitenciario mexicano y las bases de un nuevo modelo son el marco en el que el autor se aúna a la comunidad académica”.

   Consideró que entre los retos que enfrenta el marco jurídico destacan los actos de corrupción que predominan en los centros de reclusión del país; por ello coincidió con el autor, en que las bases del sistema penitenciario y la readaptación de los internos se afincan en el trabajo, el deporte, la educación y la salud para la adecuada readaptación.

   David Romero Mejia, tercer visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, consideró que la sobrepoblación, el hacinamiento y falta de recursos aunado a políticas públicas erróneas son factores en los que, de acuerdo con el autor del libro, se puede “reconocer hacia dónde transitar del sistema penitenciario a un sistema de administración penitenciaria”.

   El libro, prosiguió, permite reflexionar acerca de las formas en que se puede lograr la reintegración entre el sistema penitenciario y los derechos de los sentenciados.