La parte superior de la primera hoja muestra una imagen de José Guadalupe Posada donde se ve la inmensidad del penal y la torre de control que sobrepasa la fachada del edificio, característica que “parece sugerir que el ojo de la penitenciaría no sólo vigila a los que están dentro sino también a los que están fuera”; en la parte media aparece la información con los datos y el discurso de los científicos sobre la regeneración de los internos y la parte baja es propiamente el corrido, cuyas lamentaciones funcionan como contrapunto del mensaje oficial expuesto previamente.
En “Despedimiento muy triste de los presos Belén…”, aparece la perspectiva de un recluso reflexivo y apegado a la doctrina eclesiástica; mientras que en “Calavera de la Penitenciaría “dejan de resaltarse los avances materiales del recinto para hablar de las celdas sombrías de un penal donde no hay luz, no fulgores”.
El también autor de Voz de naufragio, concluyó que las hojas sueltas que contienen los corridos traman la vida del penal desde la inauguración hasta su declive. En respuesta a las inquietudes planteadas por el público asistente, el doctor Vázquez esclareció datos relacionados con el periodo de planeación del penal en (1848), su construcción (1885), inauguración transformación en cárcel preventiva y su ocaso en 1976, cuando se decidió cerrarla y, posteriormente, la transformación del inmueble en Archivo General de la Nación. |