FICHA

Plan de San Luis Potosí, octubre de 1910

El 5 de octubre de 1910, Francisco I. Madero proclamó el Plan de San Luis para protestar contra los resultados de las elecciones nacionales en las que Porfirio Díaz se reeligió nuevamente en la Presidencia de la República. Este manifiesto decretó entre otros los siguientes puntos:

  • Se declaran nulas las elecciones de presidente y vicepresidente, magistrados a la Suprema Corte de Justicia, diputados y senadores, que se llevaron a cabo en junio y julio del mismo año.
  • Se desconoce al gobierno del señor Porfirio Díaz y a todo su gabinete, porque éstos fueron elegidos por imposición no por elección del pueblo, por lo cual sus puestos carecen de legalidad.
  • Se respetará la Constitución, adjuntando el principio de No Reelección, que se convierte en ley suprema, valedera para las elecciones de presidente, vicepresidente y gobernadores, hasta que se analicen las reformas constitucionales.
  • Francisco I. Madero asume provisionalmente la Presidencia de la República, con las facultades necesarias para declarar la guerra al general Porfirio Díaz. En tanto más de la mitad de los estados de la nación mexicana se encontraran en manos de las fuerzas revolucionarias, Madero convocaría a elecciones.
  • Cuando terminara la guerra, el presidente provisional, al hacer entrega del poder a su sucesor elegido por el pueblo, debería dar cuenta al Congreso de las acciones que emprendió en la Revolución, así como de las facultades que le fueron otorgadas en el plan.
  • El 20 de noviembre de 1910 a las 6 de la tarde, todos los ciudadanos tomarán las armas para derrocar a los usurpadores del poder.
  • Si las autoridades representativas del gobierno se resistían a entregar el poder, serían sometidas por las armas y depuestas.
  • Aquellas autoridades que entorpecieran la ejecución del plan serían encarceladas y juzgadas por los tribunales de la República; cuando la revuelta llegue a su fin y cuando cada una de las entidades recobre su libertad, se reconocerá como autoridad legítima al principal jefe de las armas.
  • Los nombramientos de los gobernadores provisionales serán hechos por el mismo presidente provisional; él mismo convocará a elecciones.
  • Las nuevas autoridades dispondrán de los fondos del erario de las entidades para los gastos de guerra, mismos que debieron ser registrados con detalle. En caso de que los fondos no sean suficientes, éstos se cubrirán con préstamos voluntarios o forzosos de parte de algunos ciudadanos o de instituciones; a éstos se les otorgarán recibos pagables al término de la Revolución.
  • Se otorgarán grados militares de acuerdo con la tropa de cada uno de los cabecillas revolucionarios; de igual manera, se respetarán los grados militares de las tropas que se integren al movimiento revolucionario. Se castigará a militares que maten a algún prisionero indefenso o abusen de su autoridad.
  • Los miembros de las fuerzas militares del general Díaz que asesinen a los prisioneros políticos, o a alguna otra persona que estuviera de acuerdo con la rebelión, serán fusilados en menos de 24 horas, tras un juicio sumario. De esta orden quedan exentos Porfirio Díaz y sus ministros.
  • Como es distintivo de las contiendas revolucionarias y a fin de distinguirse se les solicita a los revolucionarios portar un listón tricolor, ya sea en el brazo o en el sombrero.

Genovevo de la O, caja 19, exp. 2, fs. 1-4.