FICHA

Tratados de Ciudad Juárez, 1911

A partir de las pláticas que Francisco I. Madero sostuvo con Porfirio Díaz para acordar el cese del movimiento armado, los miembros del Partido Antirreeleccionista: Francisco Vázquez, agente diplomático del gobierno provisional de Washington; J. Sánchez Azcona, secretario de la agencia diplomática del gobierno provisional de Washington; Gustavo A. Madero, agente financiero; Alfonso Madero, jefe de la Comisión Proveedora; licenciado F. González Garza, de la secretaría general del Estado; Abraham González, gobernador provisional del estado de Chihuahua; José María Maytorena, gobernador provisional de Sonora; Venustiano Carranza, gobernador provisional de Coahuila; licenciado José María Pino Suárez, gobernador provisional de Yucatán; licenciado José Guadalupe González, gobernador provisional de Zacatecas; Alberto Fuentes D., gobernador provisional de Aguascalientes; el general brigadier Pascual Orozco, el coronel José de la Luz Blanco y el coronel Francisco Villa se reunieron en el campamento del ejército libertador ubicado a orillas del río Bravo, con la finalidad de discutir un acuerdo de paz basado en los siguientes puntos:

  • Todos los miembros del partido recibirían un nombramiento dentro del gobierno, catorce de ellos serían nombrados gobernadores provisionales de sendos estados, con la finalidad de convocar a elecciones.

  • Se desplazarían las tropas ubicadas en ciudades de Chihuahua, Sonora y Coahuila, respetando las guardias montadas al principio de la Revolución, se considerarían como fuerzas rurales las de la Federación; en los demás estados se conformarían fuerzas armadas de acuerdo con el criterio estatal y en ellas recaería la responsabilidad de salvaguardar el orden y la paz dentro de las provincias.

  • Se darían garantías a los presos políticos, además de recibir una remuneración económica por sus bienes perdidos durante la Revolución, así como a los familiares de los soldados muertos en combate.

Una vez escuchada la propuesta, la asamblea acordó lo siguiente:

  • La renuncia ante la Cámara de Diputados del señor Corral a la vicepresidencia.

  • El partido nombraría gobernadores provisionales en Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Guanajuato, Hidalgo, México, Puebla, Guerrero, Oaxaca y Yucatán, hasta que se convocase a elecciones.

  • En los estados no mencionados en el punto anterior quedaría bajo su consideración convocar a elecciones lo más pronto posible.

  • Se nombrarían secretarios y subsecretarios de Estado para después ocupar las secretarias de Gobernación, Guerra y Justicia.

  • Se daría libertad a todos los presos políticos que hubieran sido acusados de rebelión en contra del gobierno del general Porfirio Díaz; también se cerrarían los procesos judiciales en contra de dichas personas.

  • A los dueños de las imprentas y de los periódicos se les devolverían sus equipos y el material utilizado para la elaboración de los impresos, quedando suprimida la prohibición de la libertad de imprenta.

  • Con la firma de los acuerdos las fuerzas federales deberían abandonar Sonora, Chihuahua y Coahuila, dejando al mando a las revolucionarias, mismas que serían conocidas como fuerzas rurales de la Federación.

  • En caso de que una entidad no contara con estas fuerzas rurales, habría otras de seguridad pública, que se encontrarían en los límites del estado, quedando prohibido salir del mismo.

  • No se aumentarían los soldados que se encontraban en la revuelta.

  • Se les garantizarían sus libertades y derechos a los soldados.

  • El erario federal indemnizaría por los destrozos ocasionados por la revuelta, así como para pagar a aquellas personas que se les hubiese impuesto una contribución forzosa, o voluntaria, para el sostenimiento de la Revolución; esta indemnización sería estudiada por una comisión especial.

  • Se les daría un pago a todos aquellos soldados que hubiesen participado en la emancipación y se les respetarían sus grados militares obtenidos en la misma.

  • Se otorgaría pensión a personas inválidas, huérfanos, viudas o deudos de los soldados caídos en la rebelión.


  • Se solicitaría que estos acuerdos fueran firmados por el general Porfirio Díaz y el señor Francisco I. Madero, garantizando lo establecido y emitiéndolo para el conocimiento público.

El 21 de mayo de 1911 en Ciudad Juárez se reunieron Francisco S. Carvajal, representante del gobierno de Porfirio Díaz, Francisco Vázquez Gómez, Francisco Madero y Francisco María Pino Suárez para acordar los siguientes considerandos:

  • Que el general Porfirio Díaz ha manifestado su intención de renunciar a la Presidencia de la República antes de que finalice el mes de mayo de 1911.

  • Que el señor Ramón Corral renunciará en el mismo plazo a la vicepresidencia del país.

  • De acuerdo con la ley, el señor Francisco León de la Barra quedaría interinamente como encargado del Poder Ejecutivo, con la promesa de llamar a elecciones presidenciales.

  • Se tomaría en cuenta la participación de la ciudadanía de acuerdo con las necesidades de cada estado, así como las indemnizaciones que debían hacerse por los perjuicios causados por la Revolución.

Con base en tales considerandos, como punto único del convenio se decretó el cese de todas las actividades armadas, en todo el territorio nacional. Como artículo transitorio se estableció la reconstrucción de las vías férreas y de telegrafía. Emitido y firmado el 21 de mayo de 1911.

       El presente expediente contiene las bases de los tratados de Ciudad Juárez, entre ellos el acta de la junta celebrada para acordar la firma de los mismos, una carta dirigida a Francisco I. Madero fechada el 27 de abril de 1911 y el convenio que ampara la validez de los tratados.

Colección Revolución, caja 1, exp. 37, fs. 14.