Presentación
El Archivo General de la Nación desea contribuir a un mayor y mejor entendimiento
de la Revolución mexicana y aquí presenta una selección
de documentos para invitar a estudiar tan importante acervo. Este período
de nuestro pasado común está amenazado con la fatiga de las interpretaciones
amparadas en su celebración. Fluyen demasiadas opiniones no fundamentadas
en la evidencia empírica, excesos verbales sin el respaldo de las fuentes
primarias. Toda revolución es un conflicto por el poder, una senda de
tragedia y contradicciones con la esperanza del cambio, una lucha fraticida,
un fuego incontrolado que devora. Tenemos presente que existen algunos ejemplos
culturalmente cercanos: los hechos iniciados con la memorable toma de La Bastilla
fueron desbordados por la lucha entre jacobinos y girondinos; al asalto del Palacio
de Invierno siguió la confrontación entre bolcheviques y mencheviques
mientras se gestaba otra era de nocturnidad en la civilización. Con posterioridad
a nuestro periodo revolucionario, la Guerra de España ratificó la
condición cainita de los hombres y la lucha de Sierra Maestra se prolongó en
purgas. La gesta mexicana no pudo ser diferente. Las diversas visiones del mundo,
los intereses de clase y concepciones contrarias de la justicia y la propiedad,
encarnaron en facciones y desencuentros animados por el control del monopolio
político. Cayó sobre México una tormenta de sangre convulsa
porque no podía haber una voluntad lineal que animara la marcha del destino
nacional. Sin embargo, nuestro mundo no sería igual sin esos acontecimientos
y tampoco sería mejor. Aunque el intervalo de las generaciones tiende
a la emisión de juicios con premisas del presente, confundir los hechos
con sus consecuencias es siempre un riesgo grosero, una indolencia intelectual.
Falsificar el pasado con interpretaciones estridentes deja el devenir a la deriva
y sugiere que nuestra realidad está liada al azar. En verdad las convulsiones
sociales inician antes de sus síntomas y se descomponen más allá de
las páginas cinceladas. Hoy, desde el Palacio de Lecumberri, asiento del
Archivo General de la Nación y recinto donde fue segada la vida del presidente
Francisco I. Madero, nos importa conocer, acercarnos a la gramática de
los hechos, evitar nuevos desastres e inaceptables desequilibrios, pero también
no consentir las imposturas, la revisión atada a la política, la
exaltación emotiva o la cólera de las ideologías
a manera de interpretaciones doctas.
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